Instrucciones
Los alumnos observan su entorno y eligen un elemento de la naturaleza que les gustaría encarnar, como un árbol, el balanceo de la hierba, un pájaro, el agua, el viento o una mariposa, cualquier cosa que vean u oigan en la naturaleza.
Hay dos versiones del ejercicio:
- Versión individual: un alumno recita en silencio un elemento elegido de la naturaleza mientras los demás adivinan de qué se trata.
- Versión con movimiento en grupo: todos los alumnos se mueven libremente dentro de un espacio definido, realizando simultáneamente determinados movimientos inspirados en la naturaleza. A continuación, se reúnen en círculo, hablan por turnos de uno de sus movimientos preferidos y revelan qué elemento de la naturaleza representa. A continuación, todo el grupo repite el movimiento.

